Hay una fecha que supongo que esta vez no se volverá a mover: Verifactu ya tiene calendario firme para 2027. Después de dos aplazamientos, el mensaje de fondo es claro, y si tu negocio es vender formación online o gestionar una membresía, te afecta de lleno, aunque probablemente no por donde crees.
Vamos a lo importante, sin ruido: qué es, a quién obliga de verdad, y qué implica cuando tu facturación es recurrente y automática, como lo es la de una academia o un sitio de suscripción.
Qué es Verifactu (y qué no es)
Verifactu no es un impuesto ni un tipo nuevo de factura. Es un reglamento técnico que regula cómo tiene que comportarse tu programa de facturación.
Su objetivo es acabar con el software que permitía «maquillar» ventas: borrar facturas, llevar doble contabilidad, alterar registros sin dejar rastro… Para conseguirlo, obliga a que cualquier sistema de facturación cumpla una serie de condiciones:
- Cada factura genera un registro inalterable.
- Los registros se encadenan entre sí mediante una huella digital, de forma que no se puede insertar ni eliminar una factura sin que se detecte.
- Cada factura lleva un código QR.
- El sistema puede enviar los registros a la Agencia Tributaria, ya sea en tiempo real o a requerimiento.
Dicho de otra forma
No cambia qué facturas, cambia con qué herramienta lo haces y cómo esa herramienta garantiza que nada se toca por detrás.
Lo que casi nadie te cuenta: el B2C también entra
Aquí está el malentendido más habitual, y el que más me encuentro entre quienes venden cursos.
Mucha gente asume que, como vende a consumidores finales (particulares que compran un curso o pagan una cuota mensual), esto de la facturación electrónica «no va con ellos». Y confunden dos cosas distintas.
Verifactu no distingue entre vender a empresas o a particulares. Afecta a tu software de facturación, con independencia de a quién le vendas. Si emites factura —completa o simplificada, ese «ticket» que entregas por una compra pequeña— con un programa informático, ese programa tiene que cumplir Verifactu.
Y en un negocio digital, facturas siempre con un programa. No hay escapatoria por la vía del «yo vendo a particulares».
Conclusión
Si vendes cursos o membresías, tu sistema de facturación tiene que ser conforme a Verifactu.
Por qué la facturación recurrente es el punto sensible
Si vendes un curso suelto, emites una factura y listo. Pero una membresía o suscripción funciona distinto: genera un cobro cada mes (o cada año), de forma automática, muchas veces sin que tú toques nada.
Cada uno de esos cobros es una operación que debe convertirse en una factura con su propio registro, su huella encadenada y su QR. Aquí es donde Verifactu se nota más, y donde más cosas se pueden torcer si el montaje no está bien pensado:
- Necesitas que cada cuota recurrente se transforme automáticamente en una factura conforme.
- Ese proceso tiene que estar conectado de forma limpia entre tu plataforma de cobro y tu software de facturación.
- No vale con un PDF «bonito» generado por la pasarela de pago o por el propio plugin: eso no es una factura conforme a Verifactu.
Y ojo con un detalle técnico que confunde a mucha gente: tu plugin de cursos o de membresías no cumple Verifactu por sí solo. LearnDash, Restrict Content Pro, WooCommerce o el sistema que uses gestionan el acceso y el cobro, pero no son el sistema de facturación. Quien tiene que ser conforme es el software que emite la factura.
¿Cuándo te obliga exactamente?
El calendario vigente, tras los aplazamientos, queda así:
| Quién | Fecha |
|---|---|
| Empresas (sociedades) | 1 de enero de 2027 |
| Autónomos y profesionales | 1 de julio de 2027 |
No hay que solicitar nada: el plazo se aplica solo. Y la lectura estratégica es la que da título a este post: ha habido dos prórrogas, y el escenario razonable es que esta sea la definitiva. Planificar contando con otro aplazamiento es apostar la tranquilidad de tu negocio a que el Estado vuelva a ceder. No es un buen plan.
Qué tienes que hacer, en la práctica
Lo bueno: no tienes que programar nada ni convertirte en experto fiscal. Lo que necesitas es que tu facturación —especialmente la recurrente— esté montada sobre un software conforme y conectada correctamente con tu plataforma de venta.
Ahí es donde suele estar el trabajo real: no en «elegir un programa» (todos los buenos ya hace tiempo que se han adaptado), sino en automatizar bien el flujo para que cada venta de curso y cada cuota de membresía genere su factura conforme, sin intervención manual y sin descuadres, teniendo en cuenta las posibles devoluciones, que muchas veces nos olvidamos de automatizar esta parte y en el mercado hay integraciones que la pasan por alto, si ante una devolución no generamos la rectificativa correspondiente terminamos pagando impuestos de unos ingresos que no hemos tenido.
Consejo
No lo dejes para el final, sobretodo si necesitas que alguien te ayude con la automatización, ya que los que nos dedicamos a ello iremos a tope, hacerlo con tiempo es hacerlo con calma, bien montado y bien adaptado a tus necesidades.
¿Quieres que te ayude a dejarlo listo?
Si quieres que tu facturación quede automatizada y conforme a Verifactu sin quebraderos de cabeza, puedo ayudarte con la implementación.
Si trabajas con WordPress tengo integraciones creadas para los principales plugins de venta de membresías y cursos online, sin depender de Zapier u otras herramientas externas, y si la venta la realizas con otras herramientas externas también las estoy automatizando, con distintas opciones según necesidades de cada cliente.
Déjame tu email y te cuento cómo lo haríamos en tu caso concreto:
Nota: este artículo es de carácter informativo y no constituye asesoramiento fiscal. Para tu situación fiscal concreta (tipo de IVA aplicable a tus cursos, exenciones, etc.), consulta con tu asesor.
